Controlar los pensamientos es esencial para gestionar el comportamiento, especialmente el estilo de vida.
Saber gestionar nuestros pensamientos es fundamental para lidiar con las emociones, mantener la adherencia a los tratamientos y, en la mayoría de los casos, mejorar la calidad de vida, sobre todo para quienes viven con una enfermedad crónica.
Descubra la importancia de controlar los pensamientos mediante estrategias y herramientas que mejorarán no solo la salud, sino también la calidad de vida.
Pensamientos: qué son y su influencia en la salud
Los pensamientos son representaciones que incluyen tanto imágenes como sonidos, olores e información. Tienen un impacto significativo en nuestras emociones, nuestro comportamiento y nuestra salud física. Influyen en la forma en que las personas que viven con una enfermedad crónica afrontan dicha enfermedad y sus síntomas.
A lo largo del día, tenemos pensamientos a los que prestamos atención y otros que pasan sin que nos fijemos en ellos. Algunos de estos pensamientos pueden ser disfuncionales, ya sean positivos o negativos. El cerebro reúne la información de todos los pensamientos, intentando integrarla y encontrarle un sentido.
Los pensamientos pueden ser interpretaciones negativas y distorsionadas de la realidad (pensamientos disfuncionales). Pueden aumentar el sufrimiento, causar ansiedad, depresión u otros problemas emocionales, así como afectar negativamente al cumplimiento del tratamiento, lo que da lugar a comportamientos peligrosos para la salud. Ej.: He llegado a una edad en la que ya es tarde para cambiar mis hábitos.
O, por el contrario, pueden ser adaptativos cuando las valoraciones son realistas y equilibradas, lo que permite controlar el estrés y tiene un impacto positivo en el día a día. Ej.: Nunca es tarde para cambiar y mejorar la salud. Voy a invertir en un taller sobre alimentación saludable y voy a dejar de ser tan sedentaria.
El control de los pensamientos es esencial para el bienestar mental y emocional. Los pensamientos moldean las emociones y el comportamiento, y esto afecta a los retos y adversidades del día a día.
Estrategias para tomar el control de tus pensamientos
- Reconozca los pensamientos automáticos que surgen en respuesta a situaciones estresantes relacionadas con su enfermedad.
- Evalúe la validez de sus pensamientos y pregúntese si se basan en hechos o si son exagerados y distorsionados.
- La práctica regular de ejercicio físico ayuda a reducir el estrés y a mejorar el estado de ánimo.
- Una alimentación saludable y un sueño de calidad, en cantidad suficiente, también facilitan el control de los pensamientos negativos.
- Practique técnicas de mindfulness para aumentar la conciencia de sus pensamientos y reducir el impacto de los pensamientos disfuncionales.
- En lugar de concentrarse en los problemas, entrene su mente para centrarse en posibles soluciones y acciones positivas.
La práctica regular de identificar, evaluar y reestructurar los pensamientos disfuncionales no solo mejora la salud mental, sino que también contribuye a una adherencia más eficaz al tratamiento y a la adopción de comportamientos saludables, lo que ayuda a controlar los trastornos de ansiedad.
Resumen
El control, la identificación y la reformulación de los pensamientos negativos se convierten en una tarea esencial para cambiar el comportamiento y gestionar el riesgo de padecer enfermedades crónicas.
Lograr sustituir los pensamientos disfuncionales por pensamientos adaptativos reduce significativamente no solo el impacto emocional causado por las enfermedades, sino que también mejora la adherencia al tratamiento.
Saber aplicar estrategias para transformar los pensamientos disfuncionales en pensamientos positivos mejora no solo la salud mental, sino también la salud física y la calidad de vida.
Artículo elaborado por FHVC – Future Healthcare Virtual Clinic, la clínica virtual del Grupo Future Healthcare, NIPC 516 037 170, entidad inscrita en el ERS con el n.º 31851, establecimiento E150425.

